Cuando explico a un gerente en qué consiste mi trabajo, la primera imagen que le viene a la cabeza suele ser la de una consultora: alguien que llega, analiza, entrega un informe y se va. Y es justo lo contrario de lo que hago.
Una dirección integrada, no un servicio externo
Una Dirección de Recursos Humanos externa es contar con una Dirección de RR. HH. integrada en la empresa sin necesidad de incorporar a una persona a tiempo completo. No consiste únicamente en asesorar: me incorporo a la empresa, conozco a sus personas, participo en su día a día y trabajo como una más del equipo, junto a la propiedad, la dirección, los responsables y los trabajadores.
La diferencia con una consultoría
La diferencia fundamental está en el grado de implicación. En un proyecto de consultoría puntual analizo una situación concreta, aporto mi experiencia y propongo soluciones. En una Dirección de RR. HH. externa me integro en la empresa y asumo la función de forma continuada: conozco a las personas, participo en reuniones, atiendo las situaciones que surgen y trabajo conjuntamente con la dirección en la toma de decisiones.
No llego, hago un informe y me voy. Me quedo para ayudar a que las cosas sucedan.
¿Cuándo tiene sentido para una pyme?
Es una solución pensada para empresas que no necesitan o no pueden permitirse incorporar a una persona de Recursos Humanos a tiempo completo, pero que necesitan que alguien se ocupe de la gestión de sus personas de manera profesional, cercana y continuada. En mi caso, trabajo sobre todo con pymes de 25 a 60 trabajadores sin departamento de personal propio.
La dedicación se adapta a cada organización: habitualmente un día presencial a la semana, complementado con atención telefónica y virtual el resto de los días. El objetivo es continuidad y capacidad de respuesta, no vender horas de consultoría.
Si quieres ver cómo encajaría en tu empresa, reserva un diagnóstico gratuito: el análisis inicial forma parte del propio servicio.